Giselle Petrídes nos sumerge en un universo de prosa poética donde el tiempo, la naturaleza y las emociones se entrelazan. En Epidemia, la autora retrata la soledad y el desasosiego de la pandemia, donde la escritura emerge como resistencia. Viento fuerte evoca la soledad a través del susurro del viento, que parece abrir puertas mentales hacia el ensueño. Sutil nos transporta a la orilla del mar, donde la brisa salada y los ecos del pasado despiertan una melancolía sutil.
En Noche de tormenta, la lluvia y los relámpagos se convierten en un reflejo de tormentas internas, mientras que Mi casa es redefine el hogar como un refugio de sueños y emociones. Finalmente, en Palabras, la autora celebra la musicalidad del lenguaje, que, aunque a veces contradictorio, nutre el alma y da vida a sus versos.
Un recorrido poético donde cada imagen resuena con la profundidad de la experiencia humana.



